Si estás pidiendo presupuestos te vas a encontrar cifras desde 29 € hasta
más de 900 € al mes, todas descritas igual. No son lo mismo: son tres tecnologías
distintas. Te contamos qué se paga en cada una, aunque parte juegue en nuestra contra.
Actualizado el 2026-08-05
La horquilla no es de calidad, es de categoría
Cuando dos ofertas se describen igual y se llevan 800 € de diferencia, lo primero que
uno piensa es que alguien está inflando el precio. A veces sí. Pero lo que suele haber
detrás es que están vendiendo cosas distintas con el mismo nombre.
Nivel
Qué es
Cuota/mes
Implantación
1
Flujos dibujados: si pulsa este botón, responde esto
29 – 199 €
0 – 300 €
2
Asistentes que conversan pero no ejecutan
150 – 500 €
0 – 1.000 €
3
Sistemas que conversan y ejecutan contra tu agenda
460 – 1.840 €
2.000 – 15.000 €
La frontera entre el nivel 2 y el 3 es un solo verbo: ejecutar. Un
asistente de nivel 2 mantiene una conversación estupenda y termina diciendo «un
compañero te confirmará la cita». El cliente ha tenido una buena experiencia y tu
equipo sigue teniendo exactamente el mismo trabajo pendiente.
Qué estás pagando en cada nivel
Nivel 1 · 29 a 199 € al mes
Un diagrama hecho a mano. Pagas la herramienta que te deja dibujarlo y el alojamiento.
Es barato porque hay poco que mantener: no hay modelo de lenguaje consumiendo por uso,
no hay integración con tu calendario y no hay nadie afinando nada.
Cuándo es la opción correcta: si sólo necesitas responder cuatro
preguntas frecuentes y no agendas nada, esto te sobra y es lo más sensato que puedes
hacer con tu dinero. Te lo diríamos igual.
Nivel 2 · 150 a 500 € al mes
Aquí ya hay inteligencia artificial de verdad, y eso cuesta: cada respuesta consume
procesamiento que se paga por uso. Pagas comprensión de lenguaje natural, no capacidad
de actuar.
Nivel 3 · 460 a 1.840 € al mes
Todo lo del nivel 2 más el trabajo de conectar el sistema a tu calendario real y —esto
es lo que de verdad cuesta— garantizar que lo que hace es correcto:
que comprueba antes de prometer, que no duplica una reserva cuando el cliente insiste,
que deshace lo hecho si una operación falla a mitad y que no completa datos que no
tiene.
Ese trabajo no se ve en una demostración. Se nota a los seis meses, cuando no has
tenido que revisar lo que dice.
Las cuatro preguntas que separan un nivel de otro
Hazlas a cualquier presupuesto, incluido el nuestro. Si quien te atiende no sabe
contestarlas con concreción, estás en el nivel 1 o en el 2 aunque el precio sea de
nivel 3:
¿Consulta la disponibilidad real antes de proponer una hora, o sólo lo
parece?
Si la reserva falla a mitad, ¿queda todo a medias o se deshace solo?
¿Puede agendar dos veces la misma cita si el cliente insiste?
Cuando no sabe un dato, ¿lo dice o se lo inventa?
Una respuesta del tipo «eso lo tenemos configurado en el prompt» no es un sí. Significa
que se lo han pedido al modelo, no que esté garantizado. Es la diferencia
entre una instrucción que se puede pasar por alto un día raro y una comprobación que se
ejecuta siempre.
¿Y si lo monto yo con herramientas de automatización?
Es la alternativa que más gente considera, y merece una respuesta honesta: para tareas
mecánicas —si llega esto, manda aquello— las herramientas de automatización van muy
bien y son baratas.
El problema aparece cuando lo que hay al otro lado es una conversación. Los datos no
llegan ordenados ni completos: llegan a trozos, con cambios de opinión y preguntas por
el medio. Y hay tres costes que no se ven al empezar:
La API oficial de WhatsApp. Sin ella, mandar recordatorios desde un
número normal acaba en bloqueo. Con ella, hay que gestionar plantillas y la ventana
de 24 horas —lo explicamos en
WhatsApp Business vs API.
El mantenimiento. No es montarlo, es que siga bien: cambias un
precio, añades un servicio, cambia un horario.
Los casos raros. El 90 % de las conversaciones son fáciles. El 10 %
restante es donde se pierde el cliente, y es donde se va el tiempo de desarrollo.
Sale a cuenta si tienes a alguien que lo mantenga y tu volumen es bajo. Deja de salir a
cuenta en cuanto una cita mal agendada te cuesta más que la diferencia de precio.
El punto de comparación que casi nadie hace
La pregunta habitual es «¿es caro?». La útil es «¿comparado con qué?».
Frente a una persona: una recepcionista en España cuesta entre
25.000 € y 35.000 € al año con costes de empresa, y libra, enferma y
no cubre las noches ni los domingos — que es cuando entra buena parte de las
consultas.
Frente a no hacer nada: ahí está el coste real, y es el que no
aparece en ninguna factura. Los huecos que se caen sin avisar, los mensajes de las
23:40 que se contestan a las 10:00 cuando esa persona ya ha escrito a tres sitios
más, y los que preguntan el precio y nunca vuelven.
Cuántas citas salvadas cubren la cuota
Con un ticket medio de 200 € y un margen de contribución del 65 %:
Cuota mensual
Citas salvadas al mes que la cubren
149 €
2
390 €
3
690 €
6
990 €
8
Fíjate en que se cuenta el margen y no el ingreso. Una cita de 200 € no
son 200 € de beneficio: consume producto y fungibles. Presentar el ingreso bruto como
«ahorro» es el error más común en estas cuentas y lo primero que detecta cualquiera que
sepa leer un balance.
Métela con tus propias cifras en la
calculadora de retorno. Verás las fórmulas enteras y
el veredicto que salga, incluido el de que aún no llegas.
Qué mirar en la letra pequeña
Antes de firmar, comprueba estos cinco puntos en cualquier oferta:
Qué cuenta como «conversación». Si cuentan mensajes en vez de
conversaciones de 24 horas, el mismo volumen te sale entre cinco y diez veces más
caro.
Qué pasa si te pasas del límite. ¿Se factura el exceso o se corta el
servicio? Que un cliente se quede sin respuesta por haber llegado al tope es lo
contrario de lo que contrataste.
Qué incluye el mantenimiento. Cambiar un precio o añadir un servicio
debería estar dentro. Si cada cambio se factura, el precio real no es el que te han
dicho.
Cuándo se cobra la implantación. Lo razonable es que no se pague
nada hasta terminar la prueba y decidir continuar.
Si hay permanencia. Un producto que funciona no la necesita.
Para referencia, así están nuestros números: implantación de 290 € a 1.690 € según
plan —menos de dos meses de cuota, y sólo si continúas—, conversaciones extra a 0,25 €,
minutos extra a 0,20 €, sin permanencia y sin corte de servicio al superar el límite.
Los planes completos están en precios.
Preguntas frecuentes
¿Por qué unos cobran 99 € y otros 690 € por lo mismo?
Porque no es lo mismo. La oferta de 99 € suele ser un flujo dibujado que no
puede consultar tu agenda; la de 690 € consulta la disponibilidad real y ejecuta
la reserva. La pregunta que las separa no es el precio: es
«¿comprueba antes de prometer una hora?».
¿Hay asistentes de IA gratis para clínicas?
Hay planes gratuitos de herramientas de flujos, y sirven para responder cuatro
preguntas frecuentes. Ninguno agenda contra tu calendario real, porque eso exige
una integración que cuesta dinero mantener. Si lo que necesitas es informar, un
gratuito puede bastarte.
¿Cuánto cuesta la implantación y por qué se cobra?
En nuestro caso de 290 € a 1.690 € según el plan, siempre menos de dos meses de
cuota. No es una licencia que se activa: alguien carga tus servicios, precios y
duraciones, conecta tu número y tu agenda, configura tus horarios reales y forma a
tu equipo. Se cobra sólo si continúas tras la prueba, y se elimina si contratas un
trimestre por adelantado.
¿Cuánto cuesta montarlo por mi cuenta?
En el mercado, montar un sistema que consulte tu agenda de verdad y ejecute las
reservas está entre 2.000 € y 15.000 €. Con herramientas de
automatización puedes bajar mucho esa cifra inicial, pero el coste real no está en
montarlo sino en mantenerlo y en cubrir los casos raros.
¿Qué cuenta como conversación?
Debería ser un cliente hablando contigo durante 24 horas, no
cada mensaje. Si alguien escribe treinta mensajes en una tarde, eso es una
conversación, no treinta. Conviene preguntarlo expresamente, porque cambia el
precio real por un factor de cinco o diez.
¿Y si mi ticket medio es bajo?
Entonces hacen falta más citas salvadas para cubrir la cuota, y puede que no te
compense el plan grande — o ninguno. Es una cuenta, no una opinión: hazla con tus
números en la calculadora. Si sale que no
compensa, no compensa.
Haz la cuenta antes de decidir
Pon tu ticket, tus citas y tus ausencias reales y mira qué sale. Y si prefieres
verlo funcionando con tus servicios y tus precios, la demostración son 20 minutos y
no cuesta nada.